miércoles, 30 de septiembre de 2009

Lío en la farmacia

Parece ser que en el primer día de venta al público de la píldora poscoital sin receta ha habido un poco de lío. No se podía dispensar sin protocolo, y como no habían llegado, una farmacéutica de Villaverde Alto se vistió de traje largo pensando que era eso, pero a media mañana se cansó, de tanto quitar y poner, porque el resto de medicamentos, los que iban con receta, no llevaban protocolo.

Luego hubo dos boticarios en Catalunya que se acogieron a su derecho de "libertad ideológica" y no dispensaban la pildora, porque va contra su religión o sus creencias, o algo así. Tampoco dispensan jeringuillas para transfusiones. Uno porque es de Transilvania y otro porque es Testigo de Jehová. Pues que avisen, con un cartel en la puerta o así: aquí no vendemos lo que no nos da la gana. Y de esta manera no pasas vergüenza ni tú pidiendo la píldora para tu novia ni el farmaceútico confesando su credo.

Y luego está Esperanza Aguirre, diciendo que quien la toma se mete un "chute hormonal", y que se tiene que vender con receta, que lo siguiente va a ser vender EPO-Cera para subir el Angrilu el sábado con los colegas y hacer unas fabes en la cima.

Y luego te dicen que este anuncio es de un medicamento y que consultes a tu farmacéutico, como si cada persona tuviera el suyo. Hombre!, se te quitan las ganas...

martes, 29 de septiembre de 2009

Limitaciones del PIB

El PIB no tiene en cuenta la salud de nuestros niños, la calidad de su educación o el gozo que experimentan cuando juegan. No incluye la belleza de nuestra poesía ni la fuerza de nuestros matrimonios, la inteligencia del debate público o la integridad de nuestros funcionarios. No mide nuestro coraje, ni nuestra sabiduría, ni la devoción a nuestro país. Lo mide todo, en suma, salvo lo que hace que la vida merezca la pena.

Estas bonitas y algo ñoñas palabras de Robert Kennedy revelan una verdad incuestionable. No absoluta, pero sí de andar por casa, que son las verdades que necesitamos las personas que andamos por casa, y no por el espacio exterior. La verdad es la siguiente: que todo político o política necesita un pedazo de jefe de prensa que le sirva en bandeja un par de buenos datos cada mañana con los que bandear el día o hacer frente a las impertinencias de cualquier periodista, que son las nuestras.

- dime que el PIB ha subido un cuartillo o que el euribor ha bajado medio punto.

- facilítame alguna conclusión de alguna universidad, extranjera a poder ser, que pondere nuestra política mediomabiental.

Habrá datos buenos y malos. El caso es dar con la oportunidad de tiempo y de espacio para aparecer como político de palabra justa y precisa, porque si no quedas como un merluzo y no te votan ni los de tu escalera.

Pero la realidad, ah, la realidad es otra cosa. Y a estas alturas del martes, lejos ya del depresivo domingo por la tarde y comenzada la semana con el pie torcido, adivino la realidad de color pardo oscuro, con dos mechas doradas, a saber: mi hijo el pequeño lleva dos horas en silencio montando y desmontando un coche mientras saca la puntita de la lengua al apretar los tornillos, y mi hijo el mayor lleva una sacando brillo a las gafas de toda la familia (veinte pares en total) con el líquido de limpiar la pantalla del ordenador.

lunes, 28 de septiembre de 2009

caligrafía


Leo en La Vanguardia que el veinte por ciento de los estudiantes tienen mala caligrafia. El dato está mal. A no ser que se refieran al veinte por ciento de los alumnos de la comarca del Alt Empordá con bisabuelas nacidas en Kabul.

El veinte por ciento son los que tienen una letra decente. Y yo incluiría en este grupo a aquellos cuya letra se puede leer aunque sea más fea que uno de pressing cacht.

En el ochenta por ciento están los que de pequeños fueron ricitos de oro y se les ha quedado la letra minúscula de escribir notas a los ositos. Están los ecologistas radicales que aprovechan las hojas tanto que no puedes introducir correcciones porque no hay hueco. Están los que no saben escribir sin tippex líquido y dejan el papel perdido, con una caligrafía, además de asquerosa, bicolor. Luego estaba mi amigo Ceferino, que ponía tanto empeño en poner fielmente en el papel lo que dictaba su cerebro que lo dejaba doblado, convertido en un tubo (un profesor le puso un lacito con lacre y todo cuando le devolvió un examen). Están los médicos, que se burlan de la humanidad. Y los farmaceúticos, que nos salvan de los médicos, gracias a que en la carrera estudian egipcio. Están los que nunca escribieron un diario porque les parecía una cursilada. Y los que nunca han escrito una lista para una compra mensual en el carrefur, con su tres folios en apaisado.

Y aquel alumno al que tanto quise, y que terminaba una y otra vez sus infames exámenes ilegibles con un "perdón por la letra", quedándose más ancho que largo, el jodido.

domingo, 27 de septiembre de 2009

Merma del cociente

Ah, la Universidad! Ese rincón de la investigación y el estudio concienzudo, el lugar desde el que se van resolviendo las pocas dudas que nos quedan acerca de nuestro origen y de nuestro destino, y de la razón de por qué hay gente con pocas luces, también.

De esto último se encargan unos profesores desocupados de la Universidad de New Hampshire, que concluyeron que los castigos corporales merman el cociente intelectual de los niños.

No especificaban, y a mi me parece un asunto del máximo interés, si merma el cociente ese igual un chalo en el culete que una toñeja en la de pensar.

Lo que no alberga ninguna duda es el efecto de los castigos que recibimos. La de hostias que nos dieron! Recuerdo que nuestros errores nos llevaban a rodear la clase, los cincuenta, pasando de uno en uno a recibir un sopapo que a muchos nos dejaba el tímpano vibrando varias horas. Sólo con oir el sonido del golpe de los que te precedían ya mojabas el calzoncillo. O te meabas integramente. En otras ocasiones nos cogían con ambas manos de las orejas para tirar de una y otra alternativamente. Te quedaban las orejas rojas y el corazón encogido. Y un terror insoportable al maestro asesino.

Por cuanto precede puedo asegurar que toda una generación, la del 64, ratifica las conclusiones de los sesudos profesores americanos, y está seriamente tocada en su cociente.

Cosa que sin duda tenéis ocasión de contemplar en estas lecturas mañaneras.

sábado, 26 de septiembre de 2009

ser de Bilbao


Una vez al sol le preguntaron qué sentía al calentar, y a mí, esta mañana, que qué es ser de Bilbao.

Dudé.

Y pregunté a mi hijo, que es de Bilbao:

- Andoni, ¿qué es ser de Bilbao?

- no tener frío.


Pareció no quedar satisfecho con la respuesta, y siguió pensando.

- y tener pectorales (?)


Solo lo segundo es una bilbainada.

Yo creo que ser de Bilbao es pasear toda la mañana bajo el sirimiri, y cuando llega la una y entras a un bar a tomar un blanco, decir:

- hostia!, si llueve...

Ser de Bilbao es no poder hacerte del Barça ni aunque lo intentes, porque tu alma es roja y blanca. Y la misma alma se te encoje al ver a Gaizka Toquero morir en cada carrera detrás de lo imposible.

Ser de Bilbao es beber las gotas que en el aire dejaron Blas de Otero, Pichichi y Unamuno. Y soñar que la ría lleva el agua de Bilbao hasta los confines de la tierra.

viernes, 25 de septiembre de 2009

ni bien ni mal, sino bien y mal


Yo nunca estoy ni bien ni mal. Ni bien del todo ni mal del todo, quiero decir. Por eso no entiendo la pregunta del ¿cómo estás? si no es con tiempo para contestar, y con café de por medio. Si contestas algo distinto de "bien" enseguida se preocupa el otro, y pregunta si me ha pasado algo, y yo suelo contestar que sí, que mogollón de cosas. Dicen que soy complicado, pero yo sé que soy fácil, y que lo que me pasa a mí le pasa a todo el mundo. Que mi vida, como la de todos, es como cuando llueve en un día de sol.


ALGUIEN ME DIJO HACE MUCHO TIEMPO
QUE HAY CALMA ANTES DE LA TORMENTA
LO SÉ, SÉ QUE LLOVERÁ EN UN DÍA SOLEADO,
BRILLANDO BAJO EL AGUA

YO QUIERO SABER
¿HAS VISTO ALGUNA VEZ LA LLUVIA?
YO QUIERO SABER
¿HAS VISTO ALGUNA VEZ LA LLUVIA
CAYENDO EN UN DÍA SOLEADO?

AYER, Y ANTES DE AYER
EL SOL ESTÁ FRÍO Y LA LLUVIA ES FUERTE
Y ASÍ HA SIDO TODO MI TIEMPO
Y SIEMPRE SERÁ ASÍ, COMO EN UN CÍRCULO
QUE NO SE PUEDE DETENER.

jueves, 24 de septiembre de 2009

ratas borrachas

Resulta que unos científicos de Washington DC emborracharon a unas ratas adolescentes. Y consideraron que las trompas que agarraban eran similares a las de un adolescente humano que hace botellón todos los viernes y sábados entre los 14 y los 17 años, y luego lo sustituye por cubatas con los colegas, también, todos los fines de semana.

Y esperaron a que las ratas se hicieran jóvenes para ver cómo eran las decisiones que tomaban después de haber pasado alcoholizadas la adolescencia.

Y las decisiones eran lamentables. Preferían tomar riesgos para alcanzar recompensas abundantes, y se daban unos trompazos de aúpa, mientras que las ratas abstemias iban a lo seguro y con poco riesgo.

Han concluido que es negativo emborracharse en la adolescencia humana.

Menos mal que hay científicos en Washington DC.