Mi pueblo está en fiestas. Y en las dos entradas principales por la carretera, unos señores, sobre el cartel que anuncia el nombre de la localidad, han puesto otro en el que dan la bienvenida a los visitantes y les anuncian que están construyendo la independencia y el socialismo.
Está bien, porque así no te encuentras de sopetón con las obras, que eso cabrea mucho.
Sanear una tubería del agua o arreglar unas aceras supone molestias a vecinos y visitantes, por lo engorroso de la parafernalia: acotar el espacio para que no caigan en la zanja niños y jubilados, que luego cuesta mucho sacarlos, preparar el aparte para comer el bocadillo de media mañana y seleccionar las señales de tráfico portátiles con las que confundir a propios y extraños son algunas de las tareas preparatorias.
Construir la independencia y el socialismo parece más difícil, pero qué va. Con poner las fotos de los colegas en el fondo de la txozna y pintar las paredes de la escuela con sus nombres ventilan la faena.
Los socialistas y los independentistas de verdad están en otro sitio, currando como cabrones por el bienestar de las personas, aunque sea agosto.
lunes, 31 de agosto de 2009
domingo, 30 de agosto de 2009
vergüenza y alcohol
Paseando por mi pueblo en fiestas he visto cantidad de chicos y chicas borrachos hasta las patas.
Cientos de canciones hablan de cómo el alcohol ayuda a quitar la vergüenza. Los chavales las cantan y profesan.
Echo de menos alguna que explique que también te pone la vergüenza del día siguiente, cuando ves el vómito que has dejado encima de la alfombra de la casa de tus padres, cuando vuelves a mirar a la cara de la vecina en cuyas plantas measte y cuando vuelves a mirar a la cara de la amiga con cuyo novio te morreaste.
Cientos de canciones hablan de cómo el alcohol ayuda a quitar la vergüenza. Los chavales las cantan y profesan.
Echo de menos alguna que explique que también te pone la vergüenza del día siguiente, cuando ves el vómito que has dejado encima de la alfombra de la casa de tus padres, cuando vuelves a mirar a la cara de la vecina en cuyas plantas measte y cuando vuelves a mirar a la cara de la amiga con cuyo novio te morreaste.
sábado, 29 de agosto de 2009
realities
¿La realidad es lo que está ahí afuera o lo que está aquí dentro? (Descartes puro)
Lo que nuestros jóvenes saben sobre la realidad es que de ella toma nombre una especie maloliente de programa televisivo: los "reality shows", los cuales muestran cómo se comportan las personas si se las somete a condiciones "reales": vivir unas cuantas semanas en una isla en medio del Pacífico, o encerrado con otros seres humanos en una casa de la sierra.
Enfrentados a la pantalla, y mientras disfrutan de cómo la protagonista se come una papaya verde haciendo puaj, o de cómo dos se pelean en la cocina por ver a quién le salen mejor los riñones al jerez, los telespectadores juegan a ser dios, o sea, a salvar y a condenar. Con el mando de la tele en una mano y el móvil en la otra (los dos vehículos modernos de acceso a la realidad), teclean la nominación de la semana, y con el paso del tiempo, deciden quién gana el "reality". Al ganador le espera, además del premio en metálico, el ser invitado a programas de cotilleo, en los que puede decir cómo consiguió ganar, y a otros "realities" en los que hacer gala de su capacidad para desenvolverse en la realidad con más habilidad que los demás.
Los hermanos Jackson van a grabar ahora un reality que se va a llamar "Jackson Family Dinasty", gracias al cual vamos a poder conocer cómo son los Jackson en realidad.
Porque está bien claro que todo es mentira, y que si no fuera por los realities no sabríamos cómo es la realidad.
Lo que nuestros jóvenes saben sobre la realidad es que de ella toma nombre una especie maloliente de programa televisivo: los "reality shows", los cuales muestran cómo se comportan las personas si se las somete a condiciones "reales": vivir unas cuantas semanas en una isla en medio del Pacífico, o encerrado con otros seres humanos en una casa de la sierra.
Enfrentados a la pantalla, y mientras disfrutan de cómo la protagonista se come una papaya verde haciendo puaj, o de cómo dos se pelean en la cocina por ver a quién le salen mejor los riñones al jerez, los telespectadores juegan a ser dios, o sea, a salvar y a condenar. Con el mando de la tele en una mano y el móvil en la otra (los dos vehículos modernos de acceso a la realidad), teclean la nominación de la semana, y con el paso del tiempo, deciden quién gana el "reality". Al ganador le espera, además del premio en metálico, el ser invitado a programas de cotilleo, en los que puede decir cómo consiguió ganar, y a otros "realities" en los que hacer gala de su capacidad para desenvolverse en la realidad con más habilidad que los demás.
Los hermanos Jackson van a grabar ahora un reality que se va a llamar "Jackson Family Dinasty", gracias al cual vamos a poder conocer cómo son los Jackson en realidad.
Porque está bien claro que todo es mentira, y que si no fuera por los realities no sabríamos cómo es la realidad.
viernes, 28 de agosto de 2009
La chica de mis sueños
La que pintaba con rotus en mi espalda
muñecos imposibles
en mañanas lluviosas de domingo.La que cuelga en mis paredes
fotos y mensajes,
para que me aprenda las caras de sus amigos,
para que me entere de que los quiere.
para que me entere de que los quiere.
La que pregunta
con interrogaciones que se arrastran
hasta el infinito.
Y más allá.
La que sonríe sin complejos
con sonrisa de metal.
La que nada en el silencio
de una mirada vertical,
interminable.
La que no tiene miedo,
la intrépida,
la exploradora del uso del condicional,
me dejarias?.
La que quiere ver,
mañana sin falta,
cuán bella la vida es.
Y qué largo se hace esperar
de José Agustín de Goytisolo, Palabras para Julia.
jueves, 27 de agosto de 2009
encuestas
Con esto de la calidad a todo el mundo le da por las encuestas. Las llamadas a Iberdrola te las graban por motivos de calidad, y cuando el comercial de Movistar acaba de atenderte te pide que no cuelgues y contestes a un par de preguntas. Y funciona, porque como el susodicho sabe que le van a preguntar al cliente por él, le trata mejor. Y a veces, hasta le trata bien.
Luego están los que han hecho el curso de calidad con un asesor de los malos. Estos hacen encuestas largas y tediosas, con hasta 71 preguntas. Es lo que les pasa a los del madrileño Hospital Puerta de Hierro. Para que te fijes en 71 cosas en un Hospital tienes que estar muy atento, y todo el mundo sabe que la atención al entorno es algo que te falla bastante cuando estás preocupado por tu esófago o por tu intestino delgado.
El proceso de elaboración de la encuesta fue muy fácil. Se fijaron en las 71 cosas que mejor funcionaban y preguntaron al cliente si le parecía que funcionaban de manera excelente, bien a secas o mejorable, porque todos saben que en el Puerta de Hierro no hay nada que se haga mal o pesimamente. Vamos, como la madrastra preguntando al espejito, espejito mágico.
Por eso los clientes más despiertos y los más rebotados completaron la encuesta escribiendo por detrás la cantidad de horas que pasaron en urgencias sujetando la oreja con un esparadrapo, lo amable que fue aquel celador que les pidió que no le contaran su vida porque su turno había terminado y lo mala que estaba la merluza en salsa con guisantes del jueves por la noche.
Los del Puerta de Hierro están muy contentos por lo bien que van las cosas, y porque lo clientes están tan contentos que siempre vuelven.
Luego están los que han hecho el curso de calidad con un asesor de los malos. Estos hacen encuestas largas y tediosas, con hasta 71 preguntas. Es lo que les pasa a los del madrileño Hospital Puerta de Hierro. Para que te fijes en 71 cosas en un Hospital tienes que estar muy atento, y todo el mundo sabe que la atención al entorno es algo que te falla bastante cuando estás preocupado por tu esófago o por tu intestino delgado.
El proceso de elaboración de la encuesta fue muy fácil. Se fijaron en las 71 cosas que mejor funcionaban y preguntaron al cliente si le parecía que funcionaban de manera excelente, bien a secas o mejorable, porque todos saben que en el Puerta de Hierro no hay nada que se haga mal o pesimamente. Vamos, como la madrastra preguntando al espejito, espejito mágico.
Por eso los clientes más despiertos y los más rebotados completaron la encuesta escribiendo por detrás la cantidad de horas que pasaron en urgencias sujetando la oreja con un esparadrapo, lo amable que fue aquel celador que les pidió que no le contaran su vida porque su turno había terminado y lo mala que estaba la merluza en salsa con guisantes del jueves por la noche.
Los del Puerta de Hierro están muy contentos por lo bien que van las cosas, y porque lo clientes están tan contentos que siempre vuelven.
miércoles, 26 de agosto de 2009
habierto asta el ciere
Una amiga captó esta imagen.
Y debajo escribió, o quiso:
No, si yo lo perdono todo, pero hay una molestia que no se me va, y es la que se me ha quedado prendida en el giro frontal inferior del lóbulo frontal izquierdo del cerebro, que es donde Broca localizó la región que controla el habla. Y como no puedo hablar, escribo. Y escribo que está bien que abras con hache de miércoles a domingo, pero mejor que abras sin hache, porque cabemos más dentro, y hache es un gorrón y cuando baila se te pega y te mete mano. Y que está bien que nos digas que habres desde las nueve hasta el ciere, pero que si no nos dices cuando cieras cómo le digo a mi madre a que hora llego o a mi novio cuando tiene que venir a buscarme. Y que si el domingo cieras a las 14:00 pues podías enrollarte y dar, después de los churritos del desayuno, unos chopìtos con un vermú mientras vemos el Gran Premio de Malasia de F1. Y que si no te importa, cieres a las 19:00 y así vemos el partido del Glorioso en peiperviú. Y que ya para lo que queda no cieres y hasta las nueve los colegas preparamos unas tortillitas de patata y empalmamos hasta el ciere del lunes.
Y que con lo que cuesta escribir estas cosas no me extraña que descanséis los lunes, y hasta los martes.
martes, 25 de agosto de 2009
tres por dos en almohadas
Hace tiempo que no doy la pelmada con mi cama de dos colchones superpuestos. Aprovecho para decir que el de abajo sigue en venta y que está nuevito. Aunque cuando desaparezca tendré que aprender de nuevo a acostarme sin trepar y tendré que desaprender el gracil salto de ginmasta rusa con el que me bajo del lecho al amanecer.
Me ha venido el tema a la memoria al caerme encima el contenido del buzón, con las ofertas de Eroski, el especial vuelta al cole de Kiabi, el 3x2 de Carrefour y el 2x1 de Telepizza, que ya se sabe que a la vuelta de vacaciones, y después de la ingesta excesiva de grasa de chiringuito, convienen dos pizzas con doble de queso.
El caso es que he visto una oferta de tres almohadas al precio de dos que me ha convencido para convertir mi cama, definitivamente, en el escondite para jugar a vaqueros con el que soñaba cuando era pequeño.
Y de paso veré si es verdad, y no una broma del que ha hecho el folleto, que en carrefour puedes encontrar, al módico precio de seis euros si compras tres unidades, la crema facial antiedad renovador celular Bavaria con extracto de caviar, que hará que el que lleva una al lado en el metro se la coma a besos o se cambie de sitio, según lo que le guste el pescado.
Me ha venido el tema a la memoria al caerme encima el contenido del buzón, con las ofertas de Eroski, el especial vuelta al cole de Kiabi, el 3x2 de Carrefour y el 2x1 de Telepizza, que ya se sabe que a la vuelta de vacaciones, y después de la ingesta excesiva de grasa de chiringuito, convienen dos pizzas con doble de queso.
El caso es que he visto una oferta de tres almohadas al precio de dos que me ha convencido para convertir mi cama, definitivamente, en el escondite para jugar a vaqueros con el que soñaba cuando era pequeño.
Y de paso veré si es verdad, y no una broma del que ha hecho el folleto, que en carrefour puedes encontrar, al módico precio de seis euros si compras tres unidades, la crema facial antiedad renovador celular Bavaria con extracto de caviar, que hará que el que lleva una al lado en el metro se la coma a besos o se cambie de sitio, según lo que le guste el pescado.
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